La filosofía de la Academia Internacional de Medicina Ortopédica continúa en la actualidad apoyando una metodología sistemática para la evaluación, bajo el paradigma fundamental que cada estructura del sistema músculo-esquelético posee características que no cambian y que son únicas para cada una. Por lo tanto, cuando dicha estructura es lesionada, el trauma genera dolor en una cierta región, por lo general resultando en una sintomatología asociada en otras localizaciones. Hemos aprendido, sin embargo, que pruebas específicas evocarán dolor en un patrón consistente que los clínicos pueden utilizar para diagnosticar acertadamente a sus pacientes. 

Entendiendo al dolor como una herramienta diagnóstica, se logra empoderar tanto al clínico como al paciente para así tomar el control del proceso de sanación y recuperación.